RECETAS DE MAGIA BLANCA, MEDITACIONES, DECRETOS DE LA HERMANDA BLANCA
Los milagros son creaciones de amor, provienen del amor y los magnetizas con el amor.
Cuando quieras hacer o recibir milagros y amor, todo lo que hace falta es tu auténtica intención de que así sea.
Crea la visiones más grandes y elevadas posibles.
Cada persona es un generador de energía afectiva, capaz de crear todo lo que desee.
En la medida en que te abres y transmites amor, los milagros se cruzarán en tu camino.
Si hay algo que deseas, emplea tu mente para visualizarlo y luego abre tu corazón.
Cuanto más amor transmitas al mundo...más abundancia y milagros recibirás a cambio.
Ama a la gente todo lo que puedas, se amable y cariñoso, pronuncia palabras afectuosas, perdona a los que no supieron respetarte y piensa con amor en los demás, honrándoles en todo lo que haces.
No juzgues ni critiques.
Recogiéndote y concentrándote en tu interior, conectas aquella parte de ti que tiene las respuestas.
Cuando te adentras en ti mismo, buscas a tu alma y pides ayuda, las respuestas afloran y se producen los milagros.
Pide al universo, a tu alma, a tu Yo Superior, o a la Divinidad de cualquier forma como tú le llames, que este milagro se manifieste en el aquí y ahora en tu vida. Así sea.
Tu lo has pensado, tu lo has creido,tu lo has creado
